Nuestra historia
Nuestro café no es para sobrevivir al lunes, es para los que disfrutan las cosas con intención.
Mijo nace de una obsesión sencilla: hacer las cosas bien o no hacerlas. Elegimos cafés con personalidad, porque bastante gente sin ella hay ya.
Y sí, detrás de cada bolsa hay personas, historias y mucho trabajo. Pero detrás de Mijo también hay algo más importante: cercanía.
Porque el mejor café del mundo sirve de poco si no consigue que alguien se quede un rato más.
No queremos ser un café más, queremos estar en esas conversaciones que se alargan, en las ideas que aparecen sin avisar y en los momentos que merece la pena recordar.